Los filipinos son famosos por su calidez, su generosidad y su hospitalidad. No hace falta aprender muchas normas para ser un buen invitado, pero algunos pequeños gestos cuentan mucho y a menudo te ganarán una gran sonrisa.
Respeto y cortesía
- Po y opo: añadir «po» a una frase, y decir «opo» para sí, muestra respeto, sobre todo hacia los mayores. A los visitantes que lo intentan siempre se les agradece.
- Kuya y ate: «hermano mayor» y «hermana mayor» son formas educadas y cercanas de dirigirse a conductores, personal y vendedores.
- La mano: los filipinos jóvenes saludan a los mayores tomando su mano y llevándola a la frente. Lo verás en reuniones familiares; no se espera que lo hagas, pero es bonito entenderlo.
No hacer pasar vergüenza
Enfadarse o levantar la voz en público resulta incómodo para todos. Si algo sale mal, mantén la calma y la amabilidad: así se resuelve antes. Los filipinos a veces evitan decir «no» directamente; presta atención a los «quizás» o «lo intentaremos».
El tiempo
El «Filipino time» es una broma cariñosa sobre los horarios relajados. Las fiestas suelen empezar tarde; los aviones y los barcos, en cambio, salen a su hora, así que sé puntual con el transporte.
La comida
Las comidas son compartidas y generosas. Te ofrecerán comida una y otra vez; está bien aceptar un poco. Comer con las manos (kamayan) es tradicional, sobre todo en un boodle fight, un banquete servido sobre hojas de plátano. Lávate las manos, usa la derecha y disfruta. El arroz acompaña casi todo.
Iglesias y religión
Filipinas es mayoritariamente católica, con una comunidad musulmana sobre todo en Mindanao. En las iglesias, cubre hombros y rodillas y guarda silencio durante la misa. Las fiestas son celebraciones alegres y abiertas, y los visitantes suelen ser bienvenidos.
En casa
Quítate los zapatos al entrar en casa de alguien. Llevar un pequeño regalo, como dulces o fruta, es un buen detalle.
Los gestos
Los filipinos suelen señalar con los labios y levantar las cejas para decir que sí. «Psst» es una forma normal de llamar la atención. Llamar a alguien con la palma hacia arriba puede parecer grosero; hazlo con la palma hacia abajo.
Propinas y regateo
La propina se agradece pero no se espera. Un regateo suave está bien en los mercados, siempre con buen humor; la diferencia suele importar más al vendedor que a ti.
Algunas palabras útiles
Salamat (gracias), salamat po (gracias, con respeto), magandang umaga (buenos días), ingat (cuídate) y masarap (delicioso). La mayoría de filipinos habla inglés, pero unas palabras de tagalo o del idioma local siempre se reciben con alegría.