Siempre decimos a los viajeros que en Filipinas el trayecto forma parte del viaje. Para comprobarlo, una persona de nuestro equipo salió con una mochila pequeña para pasar una semana recorriendo las Visayas: cuatro islas, dos vuelos, dos barcos rápidos y una bangka. Así fue, y esto es lo que nos enseñó sobre cómo moverse por el archipiélago.
Día 1: de Manila a Cebú
El día empezó a las 4 de la mañana, como muchos días de viaje nacional. Los vuelos de primera hora son los que más probabilidades tienen de salir puntuales, porque los retrasos se acumulan a lo largo del día. El vuelo a Cebú duró aproximadamente una hora y media. Lo más largo fue el tráfico hasta el aeropuerto de Manila.
Primera lección: si puedes, coge el primer vuelo del día, y nunca planifiques una conexión ajustada entre un vuelo internacional y uno nacional.
Día 2: de Cebú a Bohol en barco rápido
Desde el Pier 1 de Cebu City, el barco rápido a Tagbilaran, en Bohol, tarda unas dos horas. Compras el billete, pagas una pequeña tasa de terminal, facturas la maleta como en un aeropuerto y eliges entre clase turista y una clase business algo más cómoda.
Segunda lección: llega al puerto con al menos una hora de antelación. En temporada alta y en festivos los ferris se llenan, por eso siempre reservamos con antelación para nuestros viajeros.
Días 3 y 4: Bohol por carretera y en bangka
En Bohol, lo mejor es moverse con conductor privado: las Chocolate Hills, los tarseros y el río Loboc en un día. A la mañana siguiente, una bangka, la embarcación tradicional con batangas, nos llevó a la isla de Balicasag para hacer snorkel con tortugas.
Tercera lección: las bangkas son maravillosas, pero no están cubiertas. Las bolsas estancas son imprescindibles, igual que la flexibilidad, porque los barcos no salen cuando el mar está demasiado fuerte.
Día 5: de Bohol a Siquijor
El barco rápido de Tagbilaran a Siquijor suele tardar unas dos horas, a veces con escala en Dumaguete. Ese día el mar estaba picado y la travesía duró más. La Guardia Costera de Filipinas suspende las salidas con mal tiempo, a veces con poco aviso.
Cuarta lección: deja un día libre en el programa en cualquier ruta que dependa del mar.
Días 6 y 7: de Siquijor a Dumaguete, y vuelta a casa
Desde Siquijor, los ferris a Dumaguete, en la isla de Negros, tardan alrededor de una hora y salen varias veces al día. Desde Dumaguete hay vuelos directos a Manila. El último día, el vuelo se retrasó una hora y media, algo bastante normal.
Quinta lección: pasa siempre la última noche en Manila, o cerca de tu aeropuerto de salida internacional, antes del vuelo de regreso.
Lo que aprendimos
- El avión es la forma más rápida de recorrer largas distancias, pero la mayoría de las rutas pasan por Manila o Cebú: dos islas que parecen cercanas en el mapa pueden necesitar una conexión.
- Las aerolíneas nacionales tienen límites de equipaje estrictos, a menudo 7 kg en cabina, y la maleta facturada se paga aparte. Viaja ligero.
- Los barcos rápidos y los ferris funcionan muy bien en las Visayas, pero dependen del tiempo.
- Las bangkas son perfectas para trayectos cortos y excursiones entre islas, y forman parte de la magia.
- Los traslados privados entre aeropuertos, puertos y hoteles ahorran horas y mucho estrés.
- Una buena regla: un día de viaje por cada tres o cuatro días en las islas.
Cómo lo organizamos para ti
Cuando diseñamos tu viaje, elegimos el orden de las islas para no tener que volver atrás, reservamos los primeros vuelos del día, añadimos días de margen para las travesías y organizamos un conductor o un barco en cada llegada. Seguirás disfrutando de la bangka y del barco rápido, pero sin tener que preocuparte por ellos.